Opinión Febrero 02, 2018

Un pequeño pueblo llamado San Juan

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Un pequeño pueblo llamado San Juan

Es al menos curioso.

La historia de San Juan parecería tallada por épocas.

Es imposible analizarla como un todo.

San Juan no exhibe una historia lineal, con crecimientos predecibles.

Es una historia donde se mezclan épocas de bonanzas con otras de decadencia. De grandes tragedias con días de reconstrucción. De protagonismo nacional con total ausencia en el concierto de las provincias.

Algún día el tema debería ser motivo de un estudio profundo por historiadores, antropólogos y sociólogos.

Para que nos ubiquemos mejor.

Piense en lo que fue San Juan en el siglo XIX.

Es increíble que una pequeña aldea, alejada de los grandes centros irradiadores de la cultura y la economía, haya dado tantos hombres de relevancia nacional y haya sido partícipe de acontecimientos que tuvieron gran repercusión en la historia del país.

Partamos de una base: cuando nació Argentina como Nación, no poblaban el territorio sanjuanino más de 15 mil personas, la mayoría analfabetas. No había escuelas ni caminos ni medios de transporte que no fuera por tracción a sangre y se vivía en una economía de subsistencia absolutamente precaria.
Sin embargo esta sociedad produjo hombres que llegaron a ocupar los más altos cargos de la naciente Nación.
>Fue un sanjuanino, Francisco Narciso Laprida quien presidió el congreso que nos dio la independencia en Tucumán.
>Otro sanjuanino, Domingo Faustino Sarmiento, fue presidente de la Nación y es reconocido en el mundo como educador y escritor.
>Un solo argentino, Salvador María del Carril, llegó a presidir los tres poderes del Estado y había nacido precisamente en esta tierra.
>Varios comprovincianos llegaron a ocupar cargos en el gabinete nacional.
>Fue un sanjuanino, Guillermo Rawson, el creador de la Cruz Roja Argentina.
>En esa pequeña aldea se redactó la primera declaración de derechos del hombre, como lo fue la Carta de Mayo.

>De acá, también salió uno de los mayores aportes a la gesta libertadora, traducido en soldados, esclavos, ganado y bienes.

>Pero acá también, estas tierras inhóspitas fueron el escenario de tremendas luchas fraticidas y espantosos crímenes políticos.
>Y en este sitio casi desconocido en el mundo, se vivieron acontecimientos difíciles de entender como la quema de la Carta de Mayo en la Plaza pública o el fusilamiento del hombre que dio la autonomía provincial.

>Como si esto fuera poco, a un sanjuanino, Arturo Berutti nacido en 1858 se lo considera pionero de la lírica argentina. Compuso sinfonías, sonatas, oberturas y canciones. Entre otras Pampa, ópera sobre Juan Moreira, de Eduardo Gutiérrez, creada en 1897.

Todos estos acontecimientos se produjeron en el siglo XIX, antes que llegara el primer automóvil, se imaginaran siquiera medios de comunicación como el teléfono, la radio y la televisión o que las vías del ferrocarril entraran en la ciudad.

¿Qué pasó después?

El siglo 20 puede dividirse en dos épocas separadas por el terremoto, que fue la mayor tragedia que vivió una provincia argentina, con sus 10 mil muertos, casi 15 mil heridos, una ciudad destruida y consecuencias de la que aun no terminamos de hacer un inventario.

>La primera etapa, con un crecimiento económico realmente increíble, donde surgen empresas que se proyectaron con mucha fuerza al ámbito nacional.

Una etapa en la que entre desencuentros, asesinatos e intervenciones, surgen importantes obras y la mujer puede votar 25 años antes que en el resto del país.

>Y una segunda donde lo único realmente destacable es la epopeya de reconstruir la ciudad en el mismo sitio, con ayuda de toda la Nación.

Pero ya no estaban los grandes viejos protagonistas de proyección nacional, ya no deslumbrábamos al país con nuestros políticos ni con nuestros intelectuales.

Una etapa que se prolonga hasta hoy con centros de estudios decadentes, producción literaria de entrecasa y grandes empresas conducidas en su mayoría desde afuera, adormecida en su mundo de gerentes y casas alquiladas.

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SOBRE EL AUTOR

Acerca de Juan Carlos Bataller
Juan Carlos Bataller es periodista.
Preside la Fundación Bataller y conduce desde 2.002 el programa televisivo La Ventana que se emite de lunes a viernes en horario central por Telesol.
Además es columnista de El Nuevo Diario, medio que creó en 1.986 y director general de Bataller Contenidos.
Autor de una decena de libros, algunos de ellos premiados nacionalmente, fue secretario de Redacción y corresponsal en Italia y el Vaticano de Diario Clarín de Buenos Aires y redactor de Diario de Cuyo.
Participó, además en varios programas televisivos y radiales en San Juan, donde reside.
Declarado Vecino Ilustre de la Ciudad de San Juan, Juan Carlos ha recibido numerosas distinciones nacionales y provinciales y muchas de sus obras han sido declaradas de interés provincial.
Hincha de River, fanático de San Juan, coleccionista de historias y amante de sobremesas con gente inteligente, Bataller es técnico minero y pasó por las aulas de Ingeniería y Derecho antes de enamorarse de la profesión de periodista, un "metejón" que ya superó las cuatro décadas.

SOBRE EL BLOG

Periodismo y algo más
No hay dudas que el periodista es un historiador del futuro. En las filmaciones, grabaciones y escritos de hoy hurgarán dentro de algunas décadas jóvenes intelectuales apasionados que intentarán explicar la historia de estos años.
Pero atrás de lo que se escribe o dice, hay miles de historias, anécdotas y aspectos de la vida cotidiana que seguramente estarán ausentes de las futuras crónicas por el simple hecho de que nadie las contó.
Unir las opiniones y entrevistas a la historia menuda es lo que se propone este blog “Bataller intimista”, en el que nada humano es ajeno y que queda abierto a todos los que quieran enriquecerlo.