Artículos Octubre 06, 2017

¿Usted es consciente de la revolución que está viviendo?

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Mis abuelos llegaron a la Argentina cuando terminaba la primera década del siglo XX. Es decir, hace más o menos un siglo, cuando el mundo estaba cambiando a una velocidad asombrosa.

En esos años, precisamente, llegaron los primeros automóviles a San Juan.

Y se instalaron los primeros teléfonos.

Y la luz eléctrica iluminó las calles y viviendas y dio paso al asombroso mundo de las máquinas.

Sí, fueron años de tremendos cambios.

Imaginemos por un momento lo que significó la llegada del automóvil.

Hicieron falta calles y caminos, “bombas” de nafta, talleres, garajes, mecánicos, gente que además de poder pagar un auto, aprendiera a conducirlo, nuevas leyes de tránsito.

Todo el sistema de transporte cambió.

Mi abuelo materno, que se llamaba Alfredo y era italiano, fue uno de los hijos de esa revolución: se hizo mecánico de automotores. Y vivió de mecánico, en su taller de Trinidad, hasta el final de sus días.

En palabras sencillas: a partir de los nuevos desarrollos tecnológicos, de los descubrimientos, se fueron acumulando los grandes cambios que a lo largo de los años fueron transformando las sociedades.

A las actuales generaciones les toca ser protagonistas de otra “gran revolución”.

Una época de cambios tan drásticos y profundos como aquella que cambió la carreta por los camiones y el trabajo basado en la fuerza humana o animal por la máquina.

La telefonía, las nuevas energías y los satélites, son hoy los soportes que nos llevan a “otro” mundo.

Pero seamos claros: esos son los soportes, como hace un siglo lo fueron la máquina y la electricidad.

El puente entre este hoy y ese mañana que queremos tiene un nombre y se llama educación.

Y en este punto tenemos que ser brutalmente sinceros.

Sin educación va a ser imposible ser parte de ese mundo.

Las inversiones en educación son de rendimiento lento. No les lucen a los gobiernos. Movilizan resistencias en algunos actores de la educación y obligan a postergar otras demandas.

Pero hay que hacerlo, ahora, cuando todavía está fresco el milagro tecnológico de Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso al conocimiento.

Quién esto escribe se crió con la radio, vio nacer la televisión, se apasionó con fenómenos maravillosos como que decenas de canales llegaran a nuestra casa las 24 horas del día, que los satélites nos mantuvieran conectados con el mundo.

Vio nacer la telefonía celular, se asombró con las posibilidades de las computadoras, quedó fascinado con Internet.

En todos esos cambios estuvieron los hombres y mujeres de mi generación.

Y ante cada cambio, quedábamos con la boca abierta.

Asombrados, como debió asombrarse aquel remoto tatarabuelo el día que descubrió el fuego.

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SOBRE EL AUTOR

Acerca de Juan Carlos Bataller
Juan Carlos Bataller es periodista.
Preside la Fundación Bataller y conduce desde 2.002 el programa televisivo La Ventana que se emite de lunes a viernes en horario central por Telesol.
Además es columnista de El Nuevo Diario, medio que creó en 1.986 y director general de Bataller Contenidos.
Autor de una decena de libros, algunos de ellos premiados nacionalmente, fue secretario de Redacción y corresponsal en Italia y el Vaticano de Diario Clarín de Buenos Aires y redactor de Diario de Cuyo.
Participó, además en varios programas televisivos y radiales en San Juan, donde reside.
Declarado Vecino Ilustre de la Ciudad de San Juan, Juan Carlos ha recibido numerosas distinciones nacionales y provinciales y muchas de sus obras han sido declaradas de interés provincial.
Hincha de River, fanático de San Juan, coleccionista de historias y amante de sobremesas con gente inteligente, Bataller es técnico minero y pasó por las aulas de Ingeniería y Derecho antes de enamorarse de la profesión de periodista, un "metejón" que ya superó las cuatro décadas.

SOBRE EL BLOG

Periodismo y algo más
No hay dudas que el periodista es un historiador del futuro. En las filmaciones, grabaciones y escritos de hoy hurgarán dentro de algunas décadas jóvenes intelectuales apasionados que intentarán explicar la historia de estos años.
Pero atrás de lo que se escribe o dice, hay miles de historias, anécdotas y aspectos de la vida cotidiana que seguramente estarán ausentes de las futuras crónicas por el simple hecho de que nadie las contó.
Unir las opiniones y entrevistas a la historia menuda es lo que se propone este blog “Bataller intimista”, en el que nada humano es ajeno y que queda abierto a todos los que quieran enriquecerlo.